lunes, 15 de julio de 2013

Bulanicos en la cabeza

Bulanico, ribera del río Dílar. Foto: Federico Vaz


En el convento de las Esclavas, Jesús que pena, hay una monja con bulanicos en la cabeza cantaba Carlos Cano en su Alacena de las monjas.  Los granadinos llaman bulanicos a la flor del diente de león, con forma de molinillo y tan ligera que se deshace y se va con el viento apenas se sopla. Tener llena de esos cuerpos extraños la cabeza o azotea -la loca de la buhardilla la llamaba Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia- significa que uno no está en sus cabales. Esa nada extraña enajenación es la que parecen padecer algunos próceres de Granada, concretamente a su alcalde, José Torres, y su concejal de urbanismo Isabel Nieto, cada vez que se refieren a la llegada de la Alta Velocidad a la ciudad y a su descabellada idea de construir la futura estación ferroviaria en una rotonda.

 José Torres Hurtado. Foto: ABC


Con mucho mejor criterio el antecesor de esta última, Luis Gerardo García Royo, no dudó en enfrentarse a la Junta de Andalucía para lograr que se diseñara una estación intermodal con el Metropolitano, aún con el sobrecoste de desviar la línea de metro por la Avenida de Andaluces. Cierto es que el proyecto diseñado por Rafael Moneo no es barato, pero en Valencia los populares no dudaron en pagar un riñón a Santiago Calatrava para que les llenara la ciudad de cosas con pinchos.

Con el anterior proyecto el regidor puso los dientes largos a los vecinos de La Chana que por fin verían enterrarse bjo terra las vías que parten su barrio por la mitad, y a los constructores que aspiraban a ocupar parte de los inmensos terrenos liberados en unos años tan críticos. A nadie con dos dedos de frente se le ocurre levantar una estación en una glorieta, como la de Europa. Uno se imagina ya a visitantes y foráneos arrastrando penosamente sus trolleys, como la juez Alaya, hasta la boca de metro más cercana, la de la estación de autobuses a más de quinientos metros, supongo, ¿cabe mayor despropósito?

Isabel Nieto. Foto: andalucianoticias.es
Por su parte Isabel Nieto ha llegado a enfrentarse con su gobierno y su partido defendiendo tamaña ocurrencia. Todo eso en la comodidad de las ruedas de prensa, no la creo capaz de decirlo cara a cara a los jefes por miedo al pitorreo. Así, entre caprichos y salidas de tono van pasando los años y creciendo el desierto, el aislamiento y la pobreza. Quienes alguna vez sintieron mariposas en el estómago por la proximidad del AVE, deberán esperar sentados por culpa de los bulanicos en la cabeza de algunos mentecatos.
El proyecto de Moneo

Esta granada no es de mano. Fue enviada desde lejos con un lanzagranadas de alcance medio.

Dedicado a mi camarada Paca Moya, que tan bien conoce los andurriales y caminos que llevan a Dílar, donde está tomada la primera fotografía.