jueves, 12 de abril de 2012

La boca tapada, los bolsillos vacíos


No hace falta tenerlos entre tus amigos más cercanos o entre quienes aquellos con quienes sales de cañas para considerarlos de los tuyos. Bastan muchos años compartiendo bancada en la sala de comisiones del Ayuntamiento, viendo pasar alcaldes y concejales, canutazos ante las vallas de cualquier obra de esas que cuando despiertas siguen allí, enviándonos  -benditas tecnologías- por correo electrónico ese corte que nos faltó porque falló la grabadora o no te daba tiempo a llegar, comentando las noticias que cubríamos juntos con el inevitable cinismo que te da escuchar día tras otro la misma tontería o la tontería contraria a la que dijo anteayer el político de turno. Los sientes de la familia y jode, vaya si jode, no seguir compartiendo mañanas.

El martes el grupo de emisoras de Radio Granada, peculiar conglomerado de medios de comunicación que funciona como asociado a la Cadena SER, y que es propiedad de Adolfo Machado, un tipo realmente poderoso que se sienta en el Consejo de Administración de PRISA, puso en la calle a ocho de sus trabajadores. Prácticamente la redacción al completo, profesionales espléndidos en el trabajo y en el trato humano, gente que trabajaba como máquinas de quienes ningún empresario que no sea un imbécil ambicioso y sin escrúpulos se permitiría el lujo de prescindir. La valía de los periodistas Charo Mirón, José Antonio Barrionuevo, Beatriz Guerrero, Carlos Ramiro y Raquel Almirante, con muchos años dejándose la piel para la empresa, está fuera de toda duda, como la profesionalidad de los técnicos despedidos -Cielos, si Manolo Salazar llevaba treinta años en la SER- o de la recepcionista que también ha caído.

Los damnificados

Me consta que todos estos compañeros han recibido muchas muestras de solidaridad, que los despidos han motivado comunicados de condena: el un tanto disperso y casi de oficio de la Asociación de la Prensa de Granada, y el más contundente de UGT Granada, que deja bien claro cual ha sido el arma con que Machado ha disparado a quemarropa, la reforma laboral de Rajoy. El sindicato cuenta que "Los trabajadores afectados expusieron a la dirección de Radio Granada, ante el anuncio de que podrían producirse ajustes, la necesidad de realizar una auditoría laboral, que indicase realmente de qué puestos de trabajo se podía prescindir, y que si en su caso de produjesen dichos ajustes, estuviesen realmente justificados por una situación económica difícil. Sin embargo, la respuesta de la empresa ha sido la aplicación de la Reforma Laboral, dejando en la calle a trabajadores con treinta años de antigüedad".  Paradojas de la vida, un empresario que dirige una emisora que ha sido la bestia negra de la derecha, es de los primeros en aplicar en Granada la atroz reforma del gobierno de Mariano Rajoy. Basta argumentar presuntas pérdidas o previsión de que las haya para despedir barato, a 20 días por año trabajado. Así se pagan años de dedicación. Menudos miserables.



El negocio, en cambio, no se toca. Los damnificados de Radio Granada plantearon a sus jefes que lo que se ahorra con sus despidos equivale a un tercio del sueldo que tienen asignados los directivos de la empresa. Es lo de siempre. En tiempos de crisis el sacrificio se reparte, 100% para los trabajadores, 0 para los empresarios, que jamás asumen el menor recorte de dividendos si la caída de los márgenes la pueden pagar otros. El documento que los Machado presentaron a los trabajadores para argumentar unas pérdidas que nadie se cree es un estudio del Colegio de Economistas de Granada. No sería la primera vez que organismos públicos y privados entregan informes a medida con los resultados que quien paga necesita obtener. Que el pastel de la publicidad se ha recortado, eso nadie lo duda; que las emisoras de la SER en Granada siguen contando con un volumen de publicidad más que notable, tampoco.

Del mismo modo se recuerda en el comunicado de UGT que "se desmantela la redacción de uno de los medios de comunicación más importantes de Granada, al afectar a cuatro redactores, y a personal de emisiones, y quedando sólo ya una estructura precaria". Y tanto, la redacción queda con un jefe de informativos y un único redactor. Pero como eso de informar sin informadores no es muy factible, pasará poco tiempo antes de que estos sinvergüenzas echen mano de otro regalo de la reforma laboral a los empresarios sin escrúpulos: jóvenes recién licenciados dispuestos a aceptar las condiciones de semiesclavitud que ofrece el nuevo contrato de aprendizaje de la reforma Rajoy o, peor aúin, el no-contrato que perpetró el gobierno Zapatero en la jornada de reflexión de las elecciones del 20 de noviembre. Eso si no tiran directamente de becarios dispuestos a trabajar gratis, cuya presencia en Radio Granada no sería ninguna novedad. El currículum de este resbaladizo y tramposo empresario, y el menos abultado de su cachorro, que debe tener varios masters en malas prácticas empresariales, dan para esperar lo peor. La lista de damnificados de Adolfo Me-ha-echado ocupa una porción importante de los periodistas de Granada, de los que están en activo y de los que un día decidieron dejarlo.

Los ocho despidos de Radio Granada llegaron en una jornada negra para la prensa en Andalucía. El Grupo Vocento decidió fusionar La Voz de Jerez con La Voz de Cádiz, lo que supone  supone el cierre de la edición en papel del diario jerezano y la presentación de ERE en Cádiz, con lo que entre 25 y 30 personas se verán afectadas. No es de extrañar el silencio de la prensa granadina ante los despidos, apenas un suelto en Ideal y ni una palabra en Granada Hoy, no sea que alguien lo recuerde cuando les toque a ellos. Eso sí, GranadaiMedia, un medio digital que está cambiando muchas cosas en el periodismo granadino, llevaba el tema a su portada y hacía una valiente defensa de la profesión: "En este oficio que no deja de demostrar que el profesional no es más que un número que se borra de un gomazo, el sacrificio, la dedicación, el esfuerzo y las jornadas interminables de trabajo, no sólo no se pagan con dinero, sino que tampoco se agradecen con un mínimo de reconocimiento, ni siquiera con respeto. Granada es hoy, sin duda, menos libre".

La sombra de la censura

Pero junto a esta amarga noticia de los despidos hay otra no menos perturbadora, en este caso más bien un correveidile que nadie confirmará en voz alta pero que todos dan por cierto. El hasta ahora jefe de informativos de Radio Granada, Agustín Martínez, uno de los periodistas más veteranos de la provincia y toda una referencia de la profesión ha sido destituido y queda como redactor -a este paso el único-. Su puesto lo ocupará el jefe de deportes Antonio Rodríguez. Lo que dicen fuentes bastante bien informadas es que el cese de Agustín Martínez responde a presiones directas del presidente del PP de Granada y de la Diputación Sebastián Pérez, que habría amenazado a Adolfo Machado con rescindir el convenio publicitario de la institución provincial con sus emisoras si no restaba influencia o se libraba de una bestia parda para los populares como es Agustín, su enemigo público número uno dentro de la profesión; y Machado habría aceptado sin rechistar el supuesto chantaje. De ser cierto constituiría un caso tan claro como intolerable de censura, de silenciar al más puro estilo siciliano las voces incómodas.

Por parte de la emisora, y de tantos medios privados, no sería la primera vez que los anunciantes condicionan la información -Hubo un sonado caso en el que el propio Adolfo Machado censuró informaciones que hacían referencia a supuestas actividades irregulares y presuntamente delictivas del constructor Nicolás Osuna-, pero que estas prácticas mafiosas provengan de responsables de una institución pública sería mucho más grave. Para determinados empresarios los periodistas han de ser títeres a los que cuando no bailan al son de quienes los manejan, se les corta las cuerdas y se les tira a la basura. Y para algunos políticos esta profesión debería ser un inmenso gabinete de prensa que loara sin cesar sus hazañas y jamás criticara sus miserias.

4 comentarios:

  1. Magnífico y valiente. Los periodistas no tenemos dinero, estamos mal vistos, carecemos de prestigio social y nos tienen por noctámbulos y borrachuzos. Si además de todo eso somos cobardes, apaga (la luz) y vámonos. Felicidades. Y un abrazo solidario a los compañeros damnificados.

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  2. Bueno…, bueno…, qué fuerte, yo creí, ingenuo, que “estábamos” a punto, de arreglar este asunto, pero ya veo que es irreversible. Gracias a esta empresa, a sus directivos, algunos de sus trabajadores, yo tuve mi primera oferta de trabajo en 2001 y gracias a ello mi primer permiso relativo, cierta tranquilidad efímera. Entonces no me sentí un esquirol, no, todos necesitamos una oportunidad, pero siendo conscientes, como que es imperdonable hacerle el juego a este sin sentido hoy… Si soy mejor persona es gracias, en parte, a ello y mucho más… No sé…, me duele mucho todo esto y, no doy crédito, siendo consciente además de cada detalle importante, de todos y cada uno de nuestros defectos. Me parece muy meritoria y valiente toda tu entrada sobre el tema, pero, bueno, no hay otra manera de arreglar estos asuntos, de ventilarlos… ¿Hay alguien competente por ahí que sepa cómo cursar una solución equilibrada, noble? No sé, no sé, creí que me habían echado algo en el café hoy, que por ser trece del mes corriente algo se había puenteado en mi cerebro tarado, pero no, sencillamente llegué tarde, muy tarde, lo siento. Ojalá podamos corregir estos males, puede que haya tiempo aun. Sí, sí, eso creo. De lo contrario, de aparecer pruebas de todo el “entramado” que relata(s)n, pues sería muy, pero que perjudicial para todos… ¿Qué porqué me “me meto”?- Pues porque son mis amigos y me afecta mucho, mucho todo este tema…, aunque creo que pocos me consideren un igual, como tal. Sólo hay una manera de salir de esta, sólo una: la aplicación de la justicia.
    Abrazos, Fede. Muchas gracias por todo y ser tan arriesgado, tan buen compañero.

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  3. Pues ya se sabe que Agustín Martínez ha sido el pilar de la SER muchos años , y ademas la mejor de imagen de marca en una emisora que tiene mas audiencia que todas las otras juntas. Lo que ahora pasa es que ya se oye a mucha gente que quiere quitar su publicidad de radio Granada por la,mala imagen que esta dando con los despidos. Será como en la Noria?

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