miércoles, 8 de diciembre de 2010

Con el agua por las rodillas

Se veía venir. Casi cinco millones de euros invertidos para evitar que a cada tormenta los Paseos del Salón y la Bomba, junto al Genil se inundasen, pero poco más de seis meses después de que acabaran las obras, y ya van dos inundaciones, y ninguna de ellas por deficienciaas en una obra discutida en la superficie pero parece que bien hecha en cuanto a lo que era su objetivo principal, la evacuación de aguas aprovechando la acequia Arabuleila del Siglo XVI.

Ya ocurrió en agosto y, como entonces, la causa de que El Salón se anegue con una tormenta fuerte , no está en su alcantarillado sino en que los imbornales se coalpsan por la suciedad acumulada en el exterior. Anoche volvió a ocurrir. El agua alcanzó el medio metro de altura y ahora, por peregrino que parezca, la causa está en la deuda del Ayuntamiento con Inagra y los recortes impuestos a la empresa de limpieza. Como vienen denunciando vecinos de casi todos los barrios de Granada, las hojas no se recogen porque no hay personal suficiente de limpieza, no hay refuerzos en momentos clave y, por mucho que Torres Hurtado se haya encargado de dejar al centro y sus nidos de votantes al margen de la dejadez y el abandono que se extiende por el resto de la ciudad, para goce y disfrute de mi perro, las hojas caídas en el Paseo del Salón tampoco se retiran desde hace semanas. Ha sido esa la causa del colapso del alcantarillado y otra prueba de dejadez de la concejalía de Mantenimiento, cuyo titular anda más preocupado por unos palcos de Semana Santa.

Fotos: González Molero para Ideal

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