martes, 23 de noviembre de 2010

A tener en Cuenca

Mal empiezan las cosas para el candidato socialista a la alcaldía de Granada. Los actos a la americana como el de su presentación el domingo no bastan para compensar con espectáculo la falta de carisma de Paco Cuenca y comenzar a recortar la enorme distancia que le separa de Torres Hurtado en sus expectativas electorales.

Lo del carisma no es lo principal, peor era lo de Torres Vela y su distanciado elitismo. Cuenca parece tener más claro que frent
e la ramplonería del rival solo valen mensajes muy claritos. Lo malo para él es que no se quita la etiqueta de candidato de transición puesto ahí para aguantar el chaparrón de una derrota cantada que solo la torpeza, el autoritarismo y la ignorancia de los rivales -y lo que han traído: ruina económica, páramo cultural y conflictividad social- puede amortiguar. Al menos le queda el entusiasmo de un optimista que no es consciente de sus escasísimas posibilidades. Eso no es malo.



Peor es el total desconocimiento de este candidato entre los granadinos, más allá de su pandilla de La Chana, y su inexistente vinculación con la vida municipal. Sus responsabilidades en Economía e Innovación le han impedido ejercitar la labor de oposición al alcalde a la que se han dedicado con denuedo sus compañeros en la Junta de Andalucía, sobre todo Pedro Benzal. Y lo peor de todo es que basta mirar alredededor de Cuenca para ver lo de siempre. El candidato -que él mismo ocupa un cargo institucional- camina acompañado de un aparato anquilosado en las tres décadas de poder socialista,
puro régimen, vividores de la política sin otro oficio ni beneficio que el cargo, mas la corte de rémoras, organizadores de eventos variopintos y cobradores de subvenciones, que viven a costa de ese régimen.

Cuenca
estuvo a punto de pinchar en su presentación, que empezó con media hora de retraso porque no se llenaban las menos de quinientas butacas de la sala pequeña del Palacio de Congresos. Finalmente pudieron reunir simpatizante
s suficientes para lograr el lleno y alguno más, pero esos seiscientos y pico eran poco más del doble que los funcionarios que se manifestaban en la puerta.

En todo el acto había una sensación de contrasentido entre la puesta en escena y lo que se veía en el graderío. La audiencia la componían los dinosaurios de siempre, los cargos públicos de ahora -que ellos solos dan para llenar un auditorio-, los responsables orgánicos que han llevado al PSOE de Granada a una larga concatenación de derrotas y batacazos, y entre el resto dieron mucho que hablar algunas presencias de personajes ajenos a la política pero que llevan el pan a casa con las subvenciones que les otorgan otros asistentes al mitin.
Lo del presidente de la Asociación de Vecinos del Zaidín Antonio Ruiz no sorprendió a nadie; ya se ha retratado a menudo. Lo de Manuel Sicilia fue de Óscar. La presencia en el escenario del responsable de Kandor Graphics sonó demasiado a pago de favores, por la millonada que Innovación ha entregado a la talentosa productora. Pero también se comentó la de Alejandro Cassasola, el director del Salón del Cómic, ¡¿con acreditación de prensa?!, y el continuo revoloteo de los chicos de Alternativa Comunicación, a la caza y captura de esos encargos que les llueven desde la Junta y alrededores: Me cuentan que se han quedado con todo el desarrollo de la imagen corporativa y comunicación del Milenio, que da de lado a Ele Medios, la empresa que ganó el concurso del logotipo, una decisión muy progresista teniendo en cuenta que los de Miguel A. R. Pinto tiran de becarios y estudiantes de la ESCO a cascoporro mientras la empresa de Loreto Calderón emplea a profesionales contratados y regularizados.

Por tanto restemos los que tienen mando en plaza, los eternos, los paniaguados y los agradecidos; unámosles los que han pillado plaza en el pesebre y que aspiran a estar entre los veinte mil que - según los manifestantes de fuera y según Griñán no se cansan de negar- se queden para siempre blindados en la Administración la mande quien la mande; no contemos a la familia y amigos e imaginemos cuántos arroparon por convicción a Cuenca en la salida de su carrera por la alcaldía. Sí, el vacío da vértigo, pero no se lo digas a Paco.


Fotos: Teleprensa, Soy Motero y ABC de Sevilla

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