miércoles, 24 de noviembre de 2010

Compañeros de viaje y tontos útiles

Ya tenemos en Granada uno de esos extraños compañeros de viaje que en los últimos años le han salido a la ultraderecha; personajes salidos de la socialdemocracia que, escaldados por alguna frustrada aspiración de cargo, por haber sido dejados al margen por los suyos o porque la vejez es muy mala y te agría el carácter, acaban sumados al vocinglerío de la caverna, o convertidos en asiduos de las tertulias estilo Intereconomía: Cristina Alberdi, Rosa Díez, Pablo Castellano... que se afanan en parecer más fachas que el más facha, y fustigar con rabia a sus ex compañeros.

El ex concejal del PSOE y abogado César Girón se une al club y apadrina y presenta un libro nada menos que de Benigno Blanco, el que fue número dos de Álvarez Cascos en Fomento -no recuerdo si aún se llamaba de Obras Públicas el Ministerio- reconvertido en adalid del modelo de familia única cristiana y de la moral más siniestra y retrógrada, hoy
presidente del Foro de la Familia. Es un libro titulado "En defensa de la familia" donde pone a caldo las calamidades del pecaminoso y laicista mundo moderno y el camino directo al infierno por el que nos lleva ZP: aborto, eutanasia, células madre, divorcio express, sodomía... ante la complaciente mirada de Girón que presentará el opúsculo en cuestíon en el Salón de Plenos del Ayuntamiento en un acto organizado por la librería católica Dauro.

Para preparar el terreno de lo que haya de venir desde ahora con sus nuevas compañías, Girón confiesa a Granada Hoy sus dudas sobre el matrimonio gay y la ampliación de la Ley del Aborto, aunque se escuda en figuras como José Bono para justificar seguir siendo del PSOE y defender el conservadurismo moral.
El eco de las carcajadas llega a la Carrera de San Jerónimo.

A César Girón le han perdido siempre los focos, y la excesiva atención de los medios hacia personajillos a quienes que por alguna extraña razón se otorga un plus de influencia social -me viene a la mente el conspicuo Chiqui Gascón, que tras años haciendo pasillos, reaparece reconvertido en aturullado comentarista político también desde Granada Hoy-. Girón tampoco anduvo nunca escaso de autoestima: Hace pocos meses se postuló como candidato socialista a la alcaldía de Granada sin que sus compañeros le hicieran ni puñetero caso. Pero lo rancio tampoco le es ajeno; no defendía otra cosa que la Granada más añeja, el folclorismo arquitectónico y paisajístico y un inmovilismo pueblerino con leve barniz ecoprogresista cuando presidía esa Asociación Granada Histórica y Cultural a la que los medios daban tanto pábulo. Un período, ese de Granada Histórica con algún episodio oscuro como cuando el Ayuntamiento tuvo que desposeerles de su sede en la Casa de las Chirimías del Albaicín, porque la usaban para un negocio privado de venta de artesanía.

Bienvenido al limbo de los tontos útiles de la derecha y buen viaje hacia las profundidades de la caverna.

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